La sustentabilidad en el diseño de indumentaria busca erradicar los ciclos lineales de consumo y generar un sistema circular, dónde nada se pierde y todo se transforma.

Cuando compramos, debemos pensar qué y quién participó en la fabricación del producto. La moda ha dejado de ser simple apariencia, también tiene conciencia. Hacer el ejercicio de pensar en las personas que confeccionaron la prenda, en los animales que tuvieron que matar o dañar para crearla es esencial para renovar nuestra perspectiva como consumidores. Deberían apostar por prendas confeccionadas con el objetivo de que las puedan usar por muchos años, prendas con procesos como el reciclaje de ropa y textiles amigables con el ambiente.

Se puede pensar como un pasaporte para cada producto que brinde a los consumidores toda la información necesaria para tomar decisiones y así elegir un mundo más amigable y armonioso con los animales, las personas, el ambiente, la biodiversidad y la cultura.
 

Cambio de paradigma busca, además, concientizar sobre el consumo innecesario de las tendencias cambiantes, cuestionarnos sobre la trazabilidad de nuestras prendas e informarnos más sobre el origen de nuestros textiles, saber de dónde vienen y a dónde van una vez que ya no las queremos más.
 

Es por eso que en JUST BE utilizó textiles que sean resistentes, de calidad, y en lo posible que no se deban planchar,  uso cada centímetro de la tela sin generar desperdicios, incorporando el reciclado e investigando para sumar más textiles sustentables. Realizando así prendas únicas, sin llegar a la masificación de las mismas. Busco vestir los cuerpos de todes, de forma personalizada , agregando detalles significativos y bordados con mensajes que perduren en el tiempo y así generando juntes más empatía.